Significado general del subjuntivo
El subjuntivo es una forma verbal que usamos, en general, cuando queremos tomar distancia de una afirmación. Se relaciona, por ejemplo, con lo irreal: el deseo, la duda, la posibilidad.
Sin embargo no existe una sola regla que explique todos los usos del subjuntivo.
No existe.
No existe en la teoría y, mucho menos, como estrategia para aprender a usar el subjuntivo.
Es razonable, cuando uno aprende un idioma, buscar formas de simplificar fenómenos complejos (y, de hecho, es lo que hacemos los docentes). Aprender gramática dura no tiene sentido, y no suele ser agradable.
Pero las simplificaciones tienen que cumplir siempre con un requisito: ser operativas, es decir, que funcionen en la práctica para entender un tema, aprenderlo o dominarlo.
Un enunciado super general, del tipo “el subjuntivo sirve para hablar de cosas irreales”, no es una simplificación operativa. No es útil para aprender a utilizar este modo verbal, porque:
a) usamos subjuntivo para «hablar de cosas reales» (Me alegra que seas feliz)
b) hablamos de cosas irreales sin subjuntivo (Me imagino que gano la lotería)
Entonces, tenemos que pensar cuánto simplificar y cómo.
¿Cómo y cuándo se usa el subjuntivo?
En este tema —el subjuntivo— tengo un punto de vista tradicional. ¿Qué estrategias puedo darte? Lo mejor es aprender grupos de verbos que se relacionan con el subjuntivo.
Pero antes repasemos algo…
Podemos hacer una afirmación con el modo indicativo, por ejemplo:
“Mariana tiene muchos amigos”.
Pero nunca podemos decirlo en subjuntivo:
“Mariana tenga muchos amigos”.
¿Por qué? Porque el subjuntivo es un modo verbal que no aparece en forma independiente (exceptuando frases idiomáticas como “Cueste lo que cueste”). Es decir, el verbo en subjuntivo siempre depende de otro verbo (o construcción), que aparece antes. Es una forma verbal “motivada” por algún verbo. La primera clave, entonces, es aprender esas construcciones y patrones que, en determinadas construcciones, se combinan necesariamente con subjuntivo.
El modo subjuntivo en verbos de deseo
Por ejemplo, si queremos expresar un deseo, con verbos como “querer”, “desear”, “esperar”, etcétera, tenemos que usar el modo subjuntivo:
a) Flavio quiere que Mariana tenga muchos amigos.
b) La maestra espera que Mariana tenga muchos amigos.
c) Ella desea que tenga muchos amigos.
Como podemos ver, tenemos dos verbos en cada oración. La segunda clave es que estos verbos están representando a personas diferentes:
a) Flavio + querer; Mariana + tener
b) La maestra + esperar; Mariana + tener
c) Ella + desear; Mariana + tener
(Esto es lo que se llama “sujeto no coincidente”; es decir, los sujetos sintácticos de los verbos no coinciden, no se refieren a la misma persona, cosa, entidad, etcétera)
¿Podemos interpretar, en c), que “ella” es Mariana?
NO.
Para interpretar que “ella” es Mariana tenemos que usar el infinitivo:
Ella desea tener muchos amigos.
(Ella = Mariana; Ella + desear, Ella + tener)
Esto es lo que se llama “sujeto coincidente”
Veamos algunos ejemplos más.
A continuación tenemos algunos versos de una canción de Soda Stereo (Trátame suavemente)
No quiero desear mil veces las mismas cosas,
ni contemplarlas sabiamente.
Quiero que me trates suavemente.
Observamos que el verbo “quiero” se repite en las dos oraciones, pero en la primera está acompañado de infinitivos (desear, contemplar) y en el segundo de que + subjuntivo (que me trates). Podemos reponer los pronombres que faltan:
(Yo) No quiero desear mil veces las mismas cosas,
ni contemplarlas sabiamente.
(Yo) Quiero que (vos) me trates suavemente.
Si simplemente describimos la realidad, podemos decir “(yo) No deseo mil veces las mismas cosas ni las contemplo sabiamente. Vos me tratás suavemente”, todo en indicativo.
Veamos un par de ejemplos más, del gran Tute:

Podemos estructurarlo así:
(Yo) quiero ser otro (verbo de deseo con sujeto coincidente: usa infinitivo)
(Yo) quiero que nadie lo note (verbo de deseo con sujeto no coincidente: usa subjuntivo)
Si simplemente describimos la realidad, podemos decir: “(yo) Soy otro pero nadie lo nota”, todo en indicativo.
Pensá, para la próxima viñeta, a quién o quiénes representan los verbos salir y sea. Te dejo opciones, y una respuesta después de la viñeta:

1. salir
a. representa al psicoanalista
b. representa a una persona que no aparece en la viñeta
c. representa a la mujer que habla
2. sea
a. representa a la zona de confort
b. representa a la mujer que habla
c. representa al psicoanalista
En 1) tenemos “yo no quiero salir”, es decir, un verbo de deseo + infinitivo. La única interpretación posible es que ambos verbos se refieren a la misma persona (sujeto coincidente). Es decir, la mujer que habla no quiere salir de la zona de confort.
En 2) aparece el subjuntivo: “quiero que sea”. Es decir, tenemos un verbo de deseo + subjuntivo. No podemos interpretar, de ninguna manera, que “sea” se refiera a la mujer que habla. En ese caso, tendríamos sujetos coincidentes y, por lo tanto, infinitivo (como en 1), “quiero salir”).
Entonces, en 2) “sea” se refiere a alguien que no es la mujer. ¿Puede ser el psicoanalista? “Quiero que usted sea más confortable”. Gramaticalmente es posible, pero léxicamente no: no usamos el adjetivo “confortable” para hablar de personas. Además, la viñeta no tendría mucho sentido.
La interpretación correcta es “la zona de confort”. la mujer quiere permanecer en la zona de confort y sentirse más cómoda ahí.
En síntesis: cuando expresamos un deseo (quiero que, espero que, deseo que, me gustaría que) usamos el subjuntivo en el segundo verbo si los dos verbos involucrados se refieren a personas, cosas o entidades diferentes (sujetos no coincidentes).
Te dejo una actividad descargable gratis para practicar este tema en el siguiente formulario:
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